MINISTERIO DE DISCIPULADO BIBLICO
El discipulado es el proceso por el cual un discípulo va cada día transformando su vida para conformarse a la imagen de Cristo.
Este ministerio ha venido trabajando desde la fundación de IBNE, a través del pastor Jim Mehl y su esposa Katy, este discipulado ha consistido desde el inicio en un seguimiento sistemático compartiendo UNO a UNO lecciones bíblicas y en algunas ocasiones por medio de grupos pequeños.
Lo que distingue a la congregación de IBNE es su profundo interés por el crecimiento de sus miembros, pero no solo en el sentido numérico, sino también en el crecimiento espiritual de cada uno ellos.
Hay algunos discípulos que miran el crecimiento como algo opcional y no necesario. Pero el crecimiento espiritual es señal de vida, al nacer un niño, el medico busca señales de vida, desde la primera señal de vida, cuando este grita, comienza su crecimiento.
Pablo esperaba que las iglesias a las cual el escribió, crecieran en su fe cristiana, lo mismo Pedro dio esa exhortación a los cristianos expatriados donde les decía “Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” (1ª Pedro 2:2)
El verdadero crecimiento en el discipulado bíblico no es solo el aumento del conocimiento de las escrituras, sino el de conformarse a la imagen de Jesucristo, fundamentado en el concepto cristiano de morir a nuestro “Yo”. Nuestra iglesia basa sus enseñanzas en dieciséis lecciones, las cuales comienza con la lección 1 que es “La Salvación” y termina con la lección 16 que es “El Tribunal de Cristo”, pero no se trata de solo dar información bíblica, sino que a través de todo este proceso se deben cumplir en el discipulado cinco metas . ¿Cuáles son esas Metas?
Todas las metas tienen que ver con la palabra “establecer”, entonces lo que se busca es establecer al discípulo en algo y la primera meta es:
- Establecer al discípulo en la Palabra de Dios. ¿Qué significa esto? Significa que el discípulo tiene que ver la palabra de Dios como su autoridad final para su vida. No hay nada en la vida del discípulo en la cual la palabra de Dios no tenga algo que decir y cuando la palabra de Dios dice algo eso es la verdad. Esta es la meta que se le debe de transmitir al discípulo. Por que? Por que la palabra de Dios tiene poder.
- Establecer al discípulo en la comunión con otros cristianos. Esta meta es clave para asegurar el desarrollo y crecimiento normal de un discípulo. Si no logramos establecer en la comunión con otros creyentes, casi siempre el resultado es el de una persona que solo llega a calentar la sillas, por eso esta meta es importante por que la comunicación entre el discípulo (nuevo creyente) y sus hermanos en Cristo crean un ambiente propicio para que este pueda sustituir las cosas de la vida pasada, por las cosas de Dios. (2ª Corintios 5: 17-18).
- Establecer al discípulo en la iglesia local. El propósito de esta meta es de que el discípulo se identifique con el cuerpo de Cristo, con la iglesia que Dios ha establecido. Cuando decimos iglesia no nos referimos al edificio, ni denominación, nos referimos al grupo de creyentes salvos que Dios ha llamado para servir en un lugar específico. Lo que estamos buscando es de que el se sienta en su casa, que lo aman y que empiece a servir, que sepa que este lugar es donde se va a perfeccionar, que haga la obra del ministerio.
- Establecer al discípulo en el Ministerio de la Palabra. Aquí el comienza a entender la necesidad de usar su vocación como sostén de su servicio al Señor, el propósito es el de producir obreros de Cristo, con motivos correctos, preparados para testificar, que cada uno se este conformando a la imagen de Cristo. Cada discípulo deberá entender que su obra será juzgada en el tribunal de Cristo, por eso es importante que el se involucre activamente en cualquier actividad de servicio a través de los diferentes ministerios que la iglesia tiene, deberá entender que su testimonio incluye: su condición antes de conocer a Cristo, su encuentro con Dios para su salvación y su condición actual en relación a Dios.
- Establecer al discípulo en el evangelismo, el discípulo debe estar consiente que es un mandato de Dios (Mat. 28: 19-20), Jesús llamo a sus discípulos para realizar una tarea especifica que era el ser pescadores de hombres, la obra del discipulado bíblico no termina hasta que el discípulo esta evangelizando activamente, debe aprender a como evangelizar y dejarse controlar por el Espíritu Santo. Tiene que aprender que evangelizar es en todo tiempo (2ª Tim 4:2), puede ser en el trabajo, su casa, el colegio, los vecinos, en fin en cualquier lugar.
En Juan 15:16, Jesús como discipulador no se conformaba con que sus discípulos escucharan atentamente sus enseñanzas; esperaba de ellos vidas transformadas y fructíferas. Para esto los había elegido, no fueron los discípulos los que eligieron a Jesús, sino Jesús los eligió a ellos.
Este discipulado bíblico no es un programa, sino que son 16 lecciones bíblicas cuya finalidad es trasmitir vida, y reproducirse en otro.
En el primer semestre de este año han comenzado quince personas a recibir su discipulado I, la duración no está en función de terminar las dieciséis lecciones sino más bien en establecer al discípulo en las cinco metas, no hay límite de tiempo , cada persona va a ir avanzando por este discipulado de forma diferente y siempre el método que se va a usar puede variar , no todos aprenden de la misma forma , lo más importante es que la persona viva conforme a lo que va aprendiendo.
El ministerio cuenta con treinta y cinco maestros para la enseñanza del discipulado bíblico, dividido entre mujeres y hombres, los maestros han sido preparados y reciben un seminario que se llama “Como enseñar Discipulado”
En el mes de Noviembre se celebran las graduaciones de los discípulos que han terminado por completo este proceso, donde reciben su diploma.
Este ministerio también tiene contactos con otras iglesias que quieran tomar este discipulado bíblico a las cuales se les capacita y se les enseña como realizar este proceso de crecimiento en su congregación, visitamos a las iglesias interesadas e impartimos conferencias con el propósito de mostrarles este proceso de multiplicación, donde el Cristo resucitado nos envía en esta misión “Id y hace discípulos” (Mateo 28: 19-20) Mandato y tarea que Jesús como discipulador nos ordena continuar la labor discípuladora en la vida de otros. Si alguna iglesia local esta interesada en este discipulado bíblico, puede contactarnos en la dirección que aparece en la pantalla, con el Pastor Jim Mehl. O a los teléfonos que están en este sitio web. |